El Efecto Invernadero ...

 

 

Se trata de un fenómeno natural que ha desarrollado nuestro planeta para permitir que exista la vida. Se llama así precisamente porque la Tierra funciona como un verdadero invernadero. La atmósfera de la Tierra está compuesta de muchos gases. Los más abundantes son el nitrógeno y el oxígeno (este último es el que necesitamos para respirar). El resto, menos de una centésima parte, son gases llamados "de invernadero". No los podemos ver ni oler, pero están allí. Algunos de ellos son el dióxido de carbono, el metano y el dióxido de nitrógeno.

En pequeñas concentraciones, los gases de invernadero son vitales para nuestra supervivencia. Cuando la luz solar llega a la Tierra, un poco de esta energía se refleja en las nubes; el resto atraviesa la atmósfera y llega al suelo. Gracias a esta energía, por ejemplo, las plantas pueden crecer y desarrollarse.

Pero no toda la energía del Sol es aprovechada en la Tierra; una parte es "devuelta" al espacio. Como la Tierra es mucho más fría que el sol, no puede devolver la energía en forma de luz y calor, por eso la envía de una manera diferente, llamada "infrarroja". Los gases de invernadero absorben esta energía infrarroja como una esponja, calentando tanto la superficie de la Tierra como el aire que la rodea. Si no existieran los gases de invernadero, nuestro planeta sería, cerca de 30 grados más frío de lo que es ahora. En esas condiciones, probablemente la vida nunca hubiera podido desarrollarse. Esto es lo que sucede, por ejemplo, en Marte.

A: Absorción de la radiación emitida por el Sol en las capas atmosféricas.

B: Reflexión de la radiación solar (aproximadamente un 30% de la radiación absorbida).

C: Captación de la radiación solar reflejada por los gases invernaderos.

D: Radiación solar liberada al espacio.

El ciclo formado por los puntos B y C, es el responsable de la elevación de la temperatura en las capas más cercanas a la superficie terrestre.

 

¿Podríamos vivir sin el efecto invernadero ?

Nuestro planeta tiene la cantidad apropiada de gases de invernadero; siendo el efecto de calentamiento que producen los gases lo que llamamos efecto invernadero: la energía del Sol queda atrapada por los gases, del mismo modo en que el calor queda atrapado detrás de los vidrios de un invernadero.

En el Sol se producen una serie de reacciones nucleares que tienen como consecuencia la emisión de cantidades enormes de energía. Una parte muy pequeña de esta energía llega a la Tierra, y participa en una serie de procesos físicos y químicos esenciales para la vida.

Prácticamente toda la energía que nos llega del Sol está constituida por radiación infrarroja, ultravioleta y luz visible. La radiación infrarroja es absorbida por algunos de los componentes de la atmósfera que, a su vez, la remiten de nuevo hacia la Tierra. El resultado de todo esto es que hay una gran cantidad de energía circulando entre la superficie de la Tierra y la atmósfera, y esto provoca un calentamiento de la misma.

Mientras que la atmósfera absorbe la radiación infrarroja y ultravioleta, la luz visible llega a la superficie de la Tierra. Una parte muy pequeña de esta energía que nos llega en forma de luz visible es utilizada por las plantas verdes para producir hidratos de carbono, en un proceso químico conocido con el nombre de fotosíntesis.
En este proceso, las plantas utilizan anhídrido carbónico y luz para producir hidratos de carbono (nuevos alimentos) y oxígeno. En consecuencia, las plantas verdes juegan un papel fundamental para la vida, ya que no sólo son la base de cualquier cadena alimenticia, al ser generadoras de alimentos sino que, además, constituyen el único aporte de oxígeno a la atmósfera.

Sería imposible vivir sin un efecto invernadero que controle la temperatura. El problema es que la actividad humana ha ido modificando este efecto natural y lo ha transformado en un grave problema ambiental.

Las emisiones de gases por las industrias, las plantas de generación de electricidad, los automóviles y la tala de árboles provocan daños en el ambiente. La liberación de gases como el dióxido de carbono influyen directamente en la atmósfera ya que, como decíamos, atrapan más calor del que necesitamos.

Si estos gases siguen acumulando más calor del que deberían, entonces, la temperatura del planeta aumentará año a año, poco a poco, grado por grado provocando un aumento que , aunque sea pequeño, modificará la temperatura global y cambiara enormemente el clima.

Gases del invernadero

Los gases que producen el efecto invernadero provocan que la radicación infrarroja del sol se retenga en el ambiente. Esto ocasiona que se caliente la superficie de la Tierra y la parte inferior de la atmósfera. Desde principios de siglo hasta hoy, la temperatura ya se ha incrementado en 0,5 grados centígrados. El dióxido de carbono (CO2) es el gas más importante de efecto invernadero.

Las actividades humanas comunes, fundamentalmente la quema de combustibles fósiles -carbón, petróleo y gas- y la destrucción de los bosques, son las principales fuentes actuales de emisión de CO2 a la atmósfera. La generación de energía es la actividad que más combustible fósil se consume en el mundo.

Hace relativamente poco tiempo que se ha reconocido que la deforestación es una causa que contribuye a agregar una carga importante de dióxido de carbono y metano a la atmósfera. Esta situación se ve agravada por la rápida desaparición que están sufriendo las selvas tropicales. Pero también es bueno que sepas que, durante muchos años, la desaparición de los bosques templados de los países desarrollados contribuyó enormemente a la emisión de gases de efecto invernadero.

Una fuente adicional de emisiones de metano y CO2 a la atmósfera es la estimulación de la respiración de los suelos y la descomposición de la materia orgánica, que se verán aumentadas por el efecto del calentamiento de la atmósfera. La importancia de esta tercera causa de expulsión de gases es lo suficientemente importante para acelerar el calentamiento de la Tierra de forma apreciable.

Otros gases de potente efecto invernadero son el metano, cuyas principales fuentes son, además de las explicadas anteriormente, la agricultura y forestación intensiva, la minería de carbón y los escapes de gas en gasoductos, los Clorofluorcarbonados (CFC) y sus derivados, que tienen como fuentes principales algunos productos industriales, y los óxidos de nitrógeno, que se producen por multitud de causas, principalmente por la quema de combustibles fósiles y la utilización de fertilizantes químicos.

Las consecuencias del recalentamiento global

Las consecuencias no serán uniformes geográficamente. El ciclo hidrológico se verá alterado por la mayor evaporación del agua (que a su vez refuerza el calentamiento), se prevé un aumento de las lluvias en las latitudes altas durante el invierno, e intensificación de las sequías.

El aumento del nivel del mar provocaría la contaminación de acuíferos, la destrucción y erosión de zonas costeras y tierras húmedas. En Egipto podrían darse inundaciones de hasta el 15% de sus tierras fértiles y Bangladesh sería el país más afectado en caso de existir un fuerte crecimiento de los mares.

Posiblemente se afecte la estabilidad de los bosques tropicales y su diversidad biológica, debido a su alto grado de vulnerabilidad a cambios en el equilibrio ambiental, siendo sustituidos por ecosistemas más degenerados.

Los arrecifes de coral contienen la mayor diversidad genética después de los bosques tropicales, incluyendo un tercio de todas las especies de peces que se conocen. La mayor parte se encuentran en aguas cuyas temperaturas promedios se aproximan al máximo tolerable sin que se presenten cambios en su equilibrio simbiótico.

Si la temperatura del mar aumenta en 2 ó 3 °C, la estabilidad de algunos corales se vería amenazada. Los aumentos previstos en el nivel del mar también afectarían su capacidad de sobrevivencia, pues la estabilidad de los arrecifes de coral se encuentra asociada al mantenimiento de una cierta distancia de la superficie del agua.

El calentamiento esperado excede con mucho la capacidad de migración de comunidades naturales, resultando una destrucción sin reemplazo y un empobrecimiento de los ecosistemas, pérdida de especies y en definitiva pérdida de la capacidad de la Tierra para soportar vida.

Hay muchos fenómenos de gran alcance cuya evolución frente al cambio climático es incierta, por ejemplo, las consecuencias de un Océano Ártico sin hielo sobre las corrientes marinas y su influencia en la pesquería, o el probable desplazamiento de enfermedades tropicales hacia otras zonas de la Tierra. La malaria y el dengue podrían extenderse sobre una mayor proporción de la superficie de la tierra, afectando a millones de personas que hoy se encuentran fuera de sus áreas de influencia.

El efecto invernadero ha sido así transformado por el hombre en una amenaza a su propia seguridad. Los mas afectados serán los más pobres, los que son víctima de la injusticia social, los marginados económicos, los que soportan mas directamente el impacto de la degradación ambiental. Esto es, la mayor parte de la humanidad.

Probablemente se acentuarían tanto la intensidad como la frecuencia de huracanes y ciclones en la zona tropical, y se extenderían a latitudes hoy poco afectadas o fuera del alcance de estos fenómenos naturales.

El clima de la Tierra

El clima en la Tierra es muy difícil de predecir, porque existen muchos factores para tomar en cuenta: lluvia, luz solar, vientos, temperatura... Por eso, no se puede definir exactamente qué efectos acarreará el Calentamiento Global. Pero, al parecer, los cambios climáticos podrían ser muy severos. Una primera consecuencia, muy posible, es el aumento de las sequías: en algunos lugares disminuirá la cantidad de lluvias. En otros, la lluvia aumentará, provocando inundaciones. Una atmósfera más calurosa podría provocar que el hielo cerca de los polos se derritiera. La cantidad de agua resultante elevaría el nivel del mar afectando ciudades y regiones costeras.

La Corriente del niño es uno de los ejemplos más claros de los problemas que trae el recalentamiento global, desequilibra el estado climático del planeta haciendo que en algunos lugares llueva demasiado hasta inundarlos y en otros sea totalmente una sequía, también se pueden citar el cambio abrupto de temperatura y presión en la atmósfera que trae como consecuencia grandes secuencias de tornados y tifones.

Esto se ve más en las zonas tropicales en donde los tornados aparecen en determinada época del año y por los cambios climáticos estos reaparecen muy a menudo.

 

En resumen podemos establecer algunas de las consecuencias que podemos esperar del efecto invernadero para el próximo siglo:

  • Aumento de la temperatura media del planeta
  • Aumento de sequías en unas zonas e inundaciones en otras
  • Mayor frecuencia de formación de huracanes
  • Graves dificultades en la agricultura
  • Aumento de la pobreza
  • Progresivo deshielo de los casquetes polares, con la consiguiente subida de los niveles de los océanos
  • Incremento de las precipitaciones a nivel planetario pero lloverá menos días y más torrencialmente
  • Aumento de la cantidad de días calurosos, traducido en olas de calor
 
 

 

La problemática de México

Uno de los problemas ecológicos más graves a los que enfrenta la ciudad de México es la contaminación del aire. Dentro de sus causas principales podemos mencionar la ausencia de planificación urbana, la destrucción de los ecosistemas de la Cuenca de México que se inicia a partir de la conquista española, el uso inadecuado de las tecnologías modernas, la corrupción gubernamental, etc.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el ser humano no debe estar expuesto a más de 11 partes por millón de ozono más de una hora una vez por año, lo que equivale a 100 IMECAS (Índice Metropolitano de la Calidad del Aire), lo que implica que cotidianamente los habitantes de la Ciudad de México están poniendo su salud en peligro.

Un estudio de la UNAM revela que el incremento de ozono puede deberse al uso de la gasolina Magna Sin, que al disminuir el contenido de plomo produce un incremento del ozono. Por cierto, el plomo a pesar de ser uno de los metales pesados más tóxicos, ya no se mide en las estaciones de monitoreo ambiental.

El aire que se respira en México

En noviembre y diciembre de 1994 Greenpeace-México utilizando una estación de monitoreo móvil de Alemania realizó un estudio para medir la contaminación del aire al nivel que se respira en la ciudad, esto es, a 1.20 metros de altura, ya que las estaciones gubernamentales lo miden de 3.70 a 6.50 m.

Los niveles de monóxido de carbono (CO) registrados en la calle fueron 3.5 veces mayores que los que reportaron las estaciones de monitoreo gubernamentales en las zonas cercanas. La concentración promedio de bióxido de nitrógeno llegó casi al doble de lo que registraron las estaciones oficiales del Pedregal, Tlalnepantla y otras.

El promedio de benceno fue 3.2 veces mayor que el registrado en la estación Merced, que equivale a más de 9 veces lo que permiten actualmente las normas de Alemania.

El gobierno mexicano reconoció la gravedad del asunto, a partir de los 250 IMECAS, y en base al estudio de Greenpeace, que muestra que algunos contaminantes al nivel que respiramos muestran una concentración de hasta el triple de las concentraciones reportadas por el gobierno, implica que el problema es aún más grave de lo que parece.

Además de acuerdo a estudios realizados en Norteamérica se conoce que la concentración de contaminantes se duplica o más en el interior de los vehículos. Y en la Ciudad se estiman en alrededor de 700,000 personas que trabajan en la vía pública, como mensajeros, ambulantes, vendedores, conductores y vigilantes.

La situación de los niños en ciudad de México

Por otro lado, la población más susceptible la forman los niños y los mayores de 60 años, así como las personas con enfermedades del aparato respiratorio. Se estima que hay alrededor de 2 millones de niños menores de 4 años en el área metropolitana y casi 1 millón de personas mayores de 60 años.

En el Distrito Federal la segunda causa de muerte es por tumores malignos y casi todos los contaminantes son cancerígenos, por lo que es muy probable que exista una relación directa entre los altos niveles de muertes por cáncer y la elevada contaminación del aire y del ambiente en general. Lo que sí es indudable es que se rebasan constantemente aún las normas nacionales y se expone a los individuos a concentraciones de contaminantes que ocasionan daños a la salud, violándose así constantemente el Derecho a la Salud que establece la constitución de la República.

Posibles Soluciones

La única defensa razonable ante el cambio climático es la reducción drástica de emisiones de dióxido de carbono cambiando el sistema energético y por tanto el económico, renunciando a la devoradora filosofía de desarrollo sin límites.

Se ha calculado que la estabilización de la concentración efectiva de C02 en la atmósfera requiere la reducción de emisiones de origen energético al 70% del nivel de 1990 para el año 2020, y aun así dicha estabilización sólo tendría lugar una década después con una cantidad de dióxido de carbono un 8% mayor que en 1990.

Sin embargo, no es menos cierto que la satisfacción de las necesidades básicas del Tercer Mundo, formado por el 80% de la humanidad y donde tiene lugar el 90% del aumento de población, conlleva un crecimiento de la demanda de energética que podría alcanzar muy superiores en relación a las actuales condiciones.

Para dar salida a ambas prioridades hay que aplicar simultáneamente dos estrategias: El ahorro de energía mediante la racionalización del uso y el empleo de tecnologías eficientes, y obtención de la energía imprescindible por métodos renovables de bajo impacto ambiental.

Todo ello dentro de un necesario cambio de modos de vida, reduciendo el consumo en los países ricos para que los países del Sur tenga margen para aumentar el suyo hasta niveles dignos.

Las medidas aplicables para disminuir el impacto del transporte son, esencialmente, maximizar la eficiencia de los vehículos mediante normas de obligado cumplimiento para fabricante y usuarios (limites de velocidad) y reducir su utilización fomentando una amplia red de transporte público con incentivos para el tren, y una política urbanística que favorezca el uso de la bicicleta y cierre el paso del coche al centro de la ciudad (todo lo contrario a la construcción de aparcamientos subterráneos).

También planificación del territorio para disminuir las necesidades del transporte y la dependencia del coche privado en el urbanismo disperso.

 

También es necesario

 

  • Continuar con este proceso de concientización, educación y divulgación ecológica en cada uno de nosotros.
  • Hacer un uso razonable de los productos no renovables.
  • No malgastar la energía eléctrica, el agua, el gas, y en general de los todos los recursos.
  • Uso de materiales, recursos y artefactos ecológicos (papel reciclado, uso de energía solar, eólica, etc., vehículos que usen fuentes de energía alterna y ecológica).
  • Eliminación de productos que contribuyen al aumento del efecto invernadero, tales como los aerosoles que contienen CFC.
  • Es importante que de este tema se hable en las escuelas con profundidad y sin tapujos
  • Exigir y conocer los planes ecológicos de los gobiernos, así como los planes de "Desarrollo Sustentable".
 
 

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