Tran$génicos: Qué?. Por qué?. Cuáles?. Cómo?

Existen ya, zanahorias y tabaco con genes de luciérnaga, maíz con genes de escorpión, lechugas con genes de tabaco, papas con genes de lenguado. La ingeniería genética parte del supuesto de que cada rasgo específico de un organismo está codificado en uno o algunos genes estables específicos, de manera que la transferencia de esos genes tiene como resultado la transferencia de un rasgo separado. Esta forma extrema de determinismo genético ha sido rechazada por numerosos biólogos e intelectuales porque no tiene en cuenta las complejas interacciones entre los genes y sus ambientes celulares y extracelulares, así como los ambientes externos que intervienen en el desarrollo de todos sus rasgos característicos.

¿Qué es la manipulación genética?

¿Qué hacen las empresas?

Son las empresas productoras de herbicidas las que han creado cultivos transgénicos tolerantes a sus propios productos. La soja transgénica RoundupReady es de Monsanto, el laboratorio que a su vez produce el herbicida químico Roundup.

La propaganda dice que los cultivos transgénicos redundarán en un aumento de productividad para el productor y una reducción de la dependencia de plaguicidas, pero las estadísticas indican que en los cultivos transgénicos aumentó el uso de plaguicidas. Las proyecciones al respecto demuestran que el aumento de la producción será sólo a corto plazo y que declinará en el mediano plazo, con el inconveniente de que el agricultor se encontrará a esa altura totalmente dependiente de las compañías, en cuanto a semillas, insumos y mercado.

Los consumidores no nos se beneficiaremos con los productos transgénicos: no serán más baratos, ni más sabrosos ni más saludables. Los cultivos de alimentos manipulados genéticamente no ofrecen ningún beneficio al consumidor, porque no serán más baratos ni más sabrosos ni más saludables, y los peligros son desconocidos e irreversibles para el medio ambiente y la sociedad en su conjunto.

¿Quiénes manipulan los genes y para qué?

Los peligrosos transgénicos

Peligros ambientales

Los riesgos son similares a los que se enfrentan cuando se introduce un organismo exótico al hábitat de un país.

¿Te imaginas un Elefante en la Pampa? ¿Te imaginas una Anaconda en el sur de Chile? ¿Te imaginas un plantío de bananas en Uruguay?

Existe un riesgo ambiental imposible de calcular: le llamamos contaminación biológica.

El peligro químico o nuclear es insignificante comparado a esta invasión transgénica de microorganismos con capacidad de mutación o transformación, que por ser seres vivos con potencialidades reproductivas, contaminan a gran escala el ambiente.

Estos peligros pueden ser:

  • Disminución de la biodiversidad. Los cultivos transgénicos amenazan la diversidad genética al simplificar los sistemas de cultivo y promover la erosión genética. (El término erosión es similar al que utilizamos cuando hablamos de erosión de los suelos)
  • Creación de supermalezas. La potencial transferencia de genes de Cultivos Resistentes a Herbicidas a variedades silvestres puede crear supermalezas si se producen cruzamientos entre ellos. (Maleza: abundancia de malas hierbas en los sembrados)
  • El uso de plantas resistentes a herbicidas. El uso de estas plantas aumentará el uso de sustancias químicas que contaminan suelos, agua y alimentos. El uso de plantas que producen insecticidas, en donde se ha insertado el gen de una bacteria, por ej. Bacillus thuringiensis (Bt), que produce toxinas para plagas de la familia de los lepidópteros, aumenta el riesgo de que aparezca resistencia a estas toxinas. Plantas resistentes a virus pueden facilitar la creación de nuevos virus que provoquen enfermedades más severas.

Los Lepidópteros son insectos que tienen dos pares de alas cubiertas de escamas muy tenues y boca chupadora, como las mariposas.

  • Plantas que producen sustancias tóxicas como drogas o plaguicidas pueden presentar riesgos a otros organismos del ecosistema aunque éstos no sean el objetivo para el cual fueron pensadas dichas sustancias.

Peligros para la salud humana

Los genetistas han relacionado el surgimiento, tanto de bacterias patógenas como de resistencia a los antibióticos, con la transferencia de genes a especies no emparentadas, por infección a través de virus y por intermedio de partículas de ADN presentes en el ambiente que se han pegado a la célula, o por medio del cruzamiento inusual entre especies no emparentadas .

Uyyyy!!!. Es difícil esto, pero usando otras palabras podríamos decirte que la manipulación genética puede engordar y fortalecer a algunos "bichos" que se transforman en especies cada vez más fuertes y agresiva, invadindo con su características genéticas otras especies.

Es posible que el uso abusivo de antibióticos en la cría intensiva de animales y en la medicina, junto con la nueva práctica de la ingeniería genética a escala comercial, sean los principales factores que en los últimos años han contribuido a la rápida propagación de la resistencia múltiple a los antibióticos entre agentes patógenos nuevos y antiguos.

Muchos de los genes que están siendo insertados en los cultivos de alimentos nunca antes habían integrado la dieta humana y nadie sabe realmente cómo afectará esto a nuestra salud en el mediano y largo plazo.

Seguramente aparezcan nuevas alergias, bacterias cada vez más resistentes a los antibióticos, virus más potentes y múltiples formas de cáncer.

Peligros para la economía y el comercio

El proceso de concentración feroz que está ocurriendo en el campo de la ingeniería genética dejaría a los productores y a las economías de los países del Sur a merced de una o dos empresas trasnacionales, que amparadas en complejos recursos jurídicos internacionales, se convertirían en dueñas de las fuentes de la seguridad alimentaria de nuestros países.

Además de este peligro, desde el punto de vista económico, de seguir así esta situación, estas empresas decidirán que cosa DEBES COMER TU hoy mismo.

En el caso de Uruguay y de otros países ganaderos que alimentan el ganado con pasturas naturales podrían enfrentar graves problemas comerciales ya que, de probarse, que vacunos u ovinos son alimentados con soja o maíz transgénico, quedaría destruida la imagen de país natural y se perderían posibilidades comerciales interesantes, además de las consideraciones económicas ya expuestas. Los mismo sucede con los apicultores y otros sectores de la producción agropecuaria.

Cultivos de maíz transgénico, a modo de ejemplo, pueden contaminar con su polen a cultivos normales a kilómetros de distancia por lo que no es necesario que se cultiven grandes superficies para poner en riesgo los cultivos de la zona.

Las abejas que cosechen su miel y polen sobre cultivos transgénicos pueden verse afectadas, además la miel también perdería la imagen de producto natural.

Peligros sociales

El uso de la ingeniería genética en la agricultura puede aumentar la producción (por un tiempo), pero a la vez reducir el empleo.

Hay proyecciones que estiman que unos 100.000 agricultores de países en desarrollo podrían perder su medio de vida cuando la vainilla natural que exportan sea sustituida por versiones de laboratorio más baratas.
El encarecimiento de las semillas y la necesidad de comprar insumos importados serán un factor más para la desaparición de los agricultores familiares.

El aumento en el uso de plaguicidas pondrá en peligro la salud de trabajadores y productores que aplican los productos.

Antes de permitir que la industria de la biotecnología empuje a la sociedad de cabeza a este cambio tan riesgoso, los pueblos deben pasar cuidadosa revista a las cuestiones ambientales, económicas y éticas de largo plazo que plantea esta poderosa tecnología.

Aprender del pasado para planificar el futuro

Hace más de un siglo, las sociedades impulsaron un modelo de desarrollo a partir de la explotación petrolera, la industria petroquímica, las actividades nucleares, etc y lo hicieron sin antes resolver las consecuencias y los impactos sobre la salud y el ambiente. Estas consecuencias, las vemos hoy reflejadas en el "efecto invernadero", en los residuos nucleares no desechables, en los depósitos de residuos tóxicos, lluvia ácida, el cambio climático, el agotamiento de la capa de ozono, deforestación, contaminación de los mares, enfermedades, marginación social, la pobreza, por citar algunos.

De la misma manera, hoy, si aprendemos esta lección y si nos planteamos nuevas preguntas antes de que el daño ya esté consumado, podremos dejarle un mejor planeta a nuestros hijos. La manipulación genética pone a la especie humana en un límite extremo. Los seres humanos somos lo que comemos y por esta razón TENEMOS EL DERECHO a estar debidamente informados y a DECIDIR qué es lo que queremos consumir y como queremos alimentarnos.

A modo de síntesis informativa

  • ¿Qué? - Los cultivos transgénicos están muy concentrados en apenas 6 países, en unos pocos cultivos y en unas pocas características. Aunque hay muchas plantas transgénicas, sólo unas pocas se cultivan. La soja transgénica, con 41,4 millones de hectáreas en 2003, representó el 61% del área transgénica mundial; el maíz, con 15,5 millones de hectáreas, el 23%. El resto corresponde al algodón, con 7,2 millones de hectáreas y el 11% del total mundial, y a la colza, con 3,6 millones de hectáreas y el 5% del total mundial.
  • ¿Quién? - La empresa Monsanto tiene el 80% del mercado de las plantas transgénicas, seguida por Aventis con el 7%, Syngenta (antes Novartis) con el 5%, BASF con el 5% y DuPont con el 3%. Estas empresas también producen el 60% de los plaguicidas y el 23 % de las semillas comerciales.
  • ¿Cómo?- Casi la totalidad de los cultivos transgénicos han sido manipulados para reemplazar a sustancias químicas de amplio uso, sobre todo insecticidas (Bacillus thuringiensis) y herbicidas (glifosato o glufosinato, fabricados también por las mismas empresas que venden las semillas). La mayoría de las plantas transgénicas incorporan un gen de resistencia a los antibióticos (gen marcador). Cerca del 18% por ciento de los cultivos transgénicos mundiales son variedades Bt (Bacillus thuringiensis), sobre todo de maíz (9,1 millones de hectáreas, 13% del total mundial en 2003), manipuladas para producir una toxina contra los insectos (12,2 millones de hectáreas en total), y el 73% son cultivos transgénicos de soja (41,4 millones de hectáreas, 61%), maíz, colza y algodón diseñados para resistir a herbicidas como el glifosato o el glufosinato (67,7 millones de hectáreas)
  • ¿Dónde? - Estados Unidos (63%), Argentina (21%), Canadá (6%), China (4%), Brasil (4%) y Suráfrica (1%) representan el 99% de la superficie plantada con transgénicos en 2003, aunque en el resto del mundo, afortunadamente, no pasan de ocupar un lugar marginal. No obstante, ha aumentado el número de países con cultivos transgénicos, 6 en 1996, 9 en 1998, 13 en 2001, y 18 en 2003. Los transgénicos se cultivan en 7 países industrializados (Estados Unidos, Canadá, Australia, España, Alemania, Rumania y Bulgaria) y en 11 países en desarrollo (Argentina, China, Suráfrica, México, Indonesia, Brasil, India, Uruguay, Colombia, Honduras y Filipinas)
  • ¿Cuándo? - La progresión ha sido espectacular, desde el primer cultivo transgénico de tabaco en 1992 en China, y las primeras plantaciones comerciales en Estados Unidos en 1994. En 1995 se cultivaron apenas 200.000 hectáreas, en 1996 se pasó a 1,7 millones de hectáreas, en 1997 a 11 millones, en 1998 se cultivaron 27,8 millones, en 1999 se plantaron 39,9 millones, 43 millones en 2000, 52,6 millones en 2001, 58,7 millones en 2002 y en el año 2003 se alcanzaron los 67,7 millones de hectáreas, con un crecimiento mundial del 15% (11% en los países industrializados respecto a 2002 y un 28% de aumento en los países en desarrollo). Estas cifras, durante el 2005 se verán ampliamente superadas.
  • ¿Cuánto? - En 1983 se creó la primera planta transgénica, y en 20 años los cultivos transgénicos, impulsados por unas pocas multinacionales, pasaron de la nada a más de 67,7 millones de hectáreas en el año 2003, sin que aún se conozcan sus consecuencias sobre la salud y el medio ambiente, y en contradicción con el más elemental principio de precaución. Según el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAAA), el área mundial de cultivos transgénicos se multiplicó por 40 desde 1996.
  • ¿Porqué? - Las plantas transgénicas son mayoritariamente resistentes a los herbicidas, y se venden formando parte de un "paquete de tecnología" que incluye la semilla transgénica y el herbicida al que es resistente. Los dos productos principales son actualmente el "Roundup Ready" de Monsanto que tolera su herbicida "Roundup" (glifosato), y el "Liberty Link" de AgrEvo que tolera su herbicida "Liberty" (glufosinato).

Esta síntesis tal vez sea compleja pero si estas en el liceo o la secundaria será de utilidad para comentar en clase y discutirla con tus profesores. Si quieres profundizar en esta temática visita:

www.biodiversidadla.org

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