La línea de dignidad y la huella ecológica

(Este texto lo hemos adaptado para niños, niñas y adolescentes de 12 a 15 años)

El planeta y la humanidad se han empobrecido en las últimas cuatro décadas. Los recursos naturales o medios de sustento van desapareciendo por la contaminación, la depredación y la destrucción de los ecosistemas. El desarrollo entendido como crecimiento puramente económico basado en la acumulación de capital ha encontrado ya sus límites ecológicos. La capacidad de regeneración de los ecosistemas ya fue ampliamente superada y, de acuerdo a estudios científicos, estamos consumiendo el stock de la naturaleza y no los "servicios" que la misma está en condiciones de suministrar. Este podría ser un rápido resumen de la situación mundial actual.

Algunos denuncian que la crisis ambiental es debido al aumento de la población pero este argumento sería válido si se pudiera demostrar que los países con mayores índices de crecimiento demográfico son también los mayores consumidores de energía, de los recursos naturales, de alimentos y los mayores contaminadores. Todos sabemos que esto no es así.

¿Responsabilidad de la tecnología?

"La mala de la película" tampoco es la tecnología en si misma, sin considerar los contextos en los que es usada y los fines a cuyo servicio está puesta, en algunos casos, no para aliviar el trabajo humano, sino para aumentar la acumulación de capital. Si estás en 5to de escuela puedes comprender bien este concepto.

También es injusto responsabilizar a las personas a título individual de los problemas ambientales de nuestro tiempo, acusándolas de consumir demasiado o reproducirse en exceso por la simple razón de que no todos somos responsables en igual medida de esta crisis.

También es habitual escuchar que las catástrofes ambientales y el deterioro general del medio ambiente se deben al azar o a la irresponsabilidad individual. Por el contrario, la mirada ecológico social parte de premisas totalmente opuestas. Además, escuchamos muchas veces hablar de desastres naturales... como si los fenómenos climáticos estuvieran al margen del desarrollo humano. Sin lugar a dudas, sucesos como los de Katrina están ligados al cambio climático.

¿Qué interpretación hacemos los ecologistas comprometidos con la vida en el planeta y con los factores humanos y sociales?

El causante de la crisis ecológica es el capitalismo global (te lo decimos con palabras bien concretas y sin vueltas), basado en la lógica de la ganancia para la que los recursos naturales, gratuitos y eternos, están a disposición de quienes quieran servirse de ellos. Uno de los problemas más obvios es la compartida creencia de que el crecimiento es sinónimo de progreso humano. Esta idea se ha fijado en nuestra conciencia, del mismo modo que lo ha hecho la idea de que la propiedad es sagrada o natural. En 6to de escuela podrás comprender con más facilidad estas ideas.

De lo que aún no se ha tomado conciencia es que los desajustes ecológicos de estos tiempos no pueden separarse de los sociales y es más, los desequilibrios causados en el mundo natural en las últimas décadas tienen su origen en los desajustes del mundo social y por ende en las desacertadas decisiones de los gobiernos.

 
 

Hagamos de cuenta que tu escuela es un inmenso ecosistema. Los niños y niñas, maestras y maestros, los funcionarios, los jardines y las canchas deportivas, el agua, los alimentos, todo conforma un complejo sistema de interacción humana, social y natural. Supongamos que una mañana llegas a la escuela y tu y tus compañeros encuentran vidrios rotos y rajados, bancos u asientos en las aulas destruidos; alguien que no quiera profundizar en la búsqueda de los problemas podría decir que la causa está en la estructura del edificio, sin embargo, muy probablemente el problema esté en los desajustes, desequilibrios e intenciones que llevaron a algunos niños a romper los vidrios o destruir los bancos.

 
 

 

El desarrollo Sustentable

Es un concepto muy complejo y que incluso, nosotros mismo, nos estamos cuestionando si es conveniente seguir utilizándolo.

El desarrollo sustentable es todo lo contrario del desarrollo entendido como crecimiento puramente cuantitativo. El concepto de sustentabilidad, acuñado por la Comisión Brundtland de las Naciones Unidas en el informe “Nuestro Futuro Común “(1987), logra introducir en el ámbito internacional la dimensión y los desafíos ambientales del desarrollo, anteriormente solo asimilado a dimensiones económicas y sociales. Acuña el concepto de desarrollo, entendido como aquel que satisface las necesidades de las generaciones presentes, sin comprometer la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras. Se inaugura en el ámbito de la política internacional una concepción de interdependencia entre la especie humana y la naturaleza, y una nueva dimensión de equidad, equidad entre las generaciones.

(VALE LA PENA ACLARAR QUE LA ONU tuvo, sólo, buenas intenciones; al poco tiempo comenzaron a prevalecer POSTURAS ECONOMISTAS DE CORTE NEOLIBERAL (lo importante es el capital y las inversiones, dejando “la puerta abierta” para las empresas multinacionales), etc.

SE ELIMINARON LOS FACTORES POLÍTICOS DE LA SUSTENTABILIDAD Y LA COMPLEMENTARIEDAD Y SINERGIA ENTRE EL AMBIENTE Y DESARROLLO). Más adelante veremos estas ideas.

Hoy sabemos que el bienestar y la calidad de vida de una sociedad ya no dependen, como se suponía, directamente del crecimiento del producto bruto de una nación, ya que en la mayoría de los casos ese crecimiento del producto se ha conseguido a costa de agotar recursos naturales, destruir ecosistemas, contaminar el aire y dañar la salud de las personas. Por ejemplo: ¿De qué crecimiento económico hablamos si en algunas de nuestras ciudades debemos caminar con tapa bocas? ¿De qué crecimiento hablamos si ya no podemos tomar agua de las canillas? ¿De qué crecimiento económico hablamos si ya no podemos bañarnos en las playas?

¿Cómo gestionamos el ambiente de forma sustentable?

El primer paso para alcanzar una gestión ambiental sustentable es disponer de buena información sobre el estado actual del ambiente, sobre el impacto de las actividades humanas y conocer la actual distribución de los recursos en el país.

Una gestión sustentable desde el punto de vista social y realizable desde el punto de vista práctico, requiere el involucramiento de organizaciones sociales representativas (cooperativas, comisiones de fomento, asociaciones civiles, sindicatos, etc), que los actores sociales (vecinos, trabajadores, cooperativistas, grupos locales) definan sus necesidades y participen de la toma de decisiones en los asuntos que afectarán sus condiciones de vida presentes y futuras.

Un segundo paso consistirá en definir metas e indicadores de sustentabilidad para orientar las acciones que se tomen. Dado que los ecosistemas son sumamente complejos y que es difícil predecir el impacto de todas las posibles intervenciones humanas en dichos sistemas, otro principio inherente a la sustentabilidad es el principio de precaución antes de emprender cualquier acción.

Un ejemplo concreto respecto al principio de precaución es el caso de los TRANSGÉNICOS.

Participación y responsabilidad

La participación también guarda relación con otro principio básico, el de la responsabilidad. La posibilidad de participar activamente en la toma de decisiones implica la responsabilidad por las consecuencias que esas decisiones puedan tener en el futuro.

Actualmente, las relaciones entre las personas y entre éstas y la naturaleza están mediadas por la mano "invisible" del mercado. Los grandes productores elaboran mercancías para un mercado anónimo sin reparar en la calidad del producto ni en el impacto que tales actividades o bienes tienen sobre el ambiente y las personas.

(Tampoco, actualmente los consumidores tenemos derecho a saber si un producto tiene o no transgénicos) Lo único importante es ser competitivos y eficientes. El consumidor compra mercancías, supuestamente para satisfacer necesidades que no siempre se pueden satisfacer con la adquisición de mercancías. Desconoce el origen y el costo ambiental que ha tenido la producción de dicho bien o servicio.

En pocas palabras, ni unos ni otros asumen responsabilidad alguna por las elecciones que realizan.

Además de situarse en el extremo opuesto de esta racionalidad, la sustentabilidad sólo puede concebirse a una escala humana, que el gigantesco y descontrolado desarrollo del capitalismo casi ha destruido.

 
 

La sustentabilidad debe contemplar necesariamente cinco dimensiones:

  • La ecológica, que debe tener en cuenta y respetar los ciclos naturales, la productividad propia de la naturaleza, la disponibilidad y finitud de los recursos naturales y la diversidad biológica.
  • La social, que atienda a la justicia social (presente y futura), a la equidad entre géneros, a la distribución equitativa de los recursos y a la diversidad cultural.
  • La económica, que debe satisfacer adecuadamente, con los limitados recursos existentes, las necesidades humanas, condicionadas por las características de cada cultura y de cada tiempo.
  • La política, que supone formas participativas de gestión, incluyendo la real participación de las comunidades locales en la gestión de los recursos y en la toma de decisiones.
  • La cultural, alentado todas las formas de expresión a través del arte, la música, la pintura, la literatura o cualquier otra modalidad de comunicación que ponga en su justo valor a los bienes de la naturaleza.
 
 

 

¿Qué es el espacio ambiental y la línea de dignidad?

El empleo ilimitado de recursos resulta incompatible con la equidad no sólo en la actualidad, sino respecto de las generaciones futuras. Por ende, es necesario determinar cual es el consumo per-cápita de recursos naturales, al que tienen derecho todos los habitantes del planeta, con sus particularidades culturales y sociales, en un contexto de igualdad de derechos.

El concepto de espacio ambiental es la herramienta que nos permite determinar esta cuota de consumo. El concepto fue introducido por el catedrático holandés Han Opschoor (1987) y luego popularizado por Amigos de la Tierra de Holanda. El espacio ambiental de un territorio determinado equivale a la cantidad de recursos no renovables (incluyendo el agua), la energía (fósil y renovable) y el suelo (incluyendo los recursos renovables como la madera, la biomasa, etc) que podemos extraer de la ecósfera sin sobrepasar la capacidad de carga del área de referencia, ni comprometer el derecho de las generaciones futuras a utilizar la misma cantidad de recursos naturales.

La magnitud del espacio ambiental es, por definición, limitada. Cada uno de los habitantes del planeta tiene derecho a una misma cantidad de este tipo de espacio ambiental.

El espacio ambiental considera la definición de un Piso o mínimo para la vida de las personas, bajo el cual la vida se vuelve indigna e insostenible, y un Techo o máximo permisible de uso y gasto de los recursos naturales. El techo ambiental está dado por la división exacta del espacio ambiental de un territorio determinado entre sus habitantes. Si estamos, como individuo o como país, encima de este nivel estamos sobre consumiendo. Tu maestra puede ayudarte a comprender este concepto, también puedes consultar el diccionario.

Definir el espacio ambiental tiene por objetivo procurar una distribución mundial del espacio ambiental en un escenario de equidad global, donde el nivel de prosperidad de los países industrializados no se hace a expensas de los países menos industrializados, ya que todos los países dispondrán, en principio, de igual magnitud de espacio ambiental per-cápita (por persona) y podrán, por lo tanto, alcanzar niveles similares de prosperidad.
¿Cuál será es espacio ambiental de un peruano?.. ¿un mexicano?.... ¿Un argentino?..¿Un hondureño o un uruguayo?

El concepto de espacio ambiental como de huella ecológica, vincula las necesidades humanas de consumo con la presión que estas implican en términos de uso de recursos naturales y absorción de deshechos.

La huella ecológica de una población o economía determinada puede definirse como el área de tierra (y agua) ecológicamente productiva, de varias clases (tierra agrícola, pastizales, bosques, etc), que necesita y que ocupa para: Proporcionar todos los recursos energéticos/materiales consumidos y absorber todos los desechos generados por esa población en cualquier parte del planeta.

La huella ecológica demuestra que el suelo ecológicamente productivo "disponible" para cada persona en el planeta ha disminuido en el transcurso del siglo pasado. Hoy, de acuerdo a la información disponible, la huella ecológica de la humanidad en su conjunto ya excede la capacidad de carga global del planeta, imponiendo altos costos a las generaciones futuras. Sólo existe, 1,5 hectáreas de suelo productivo por cada persona, incluyendo las áreas silvestres que probablemente no deberían ser utilizadas para otros objetivos. Con los ritmos de crecimiento mundial y similares pautas de consumo, en la próxima década, cada habitante del planeta tendrá menos de 0,9 hectáreas de suelo ecológicamente productivo, suponiendo que no se produzcan más degradaciones de suelos.

La huella ecológica de un Norteamericano promedio que equivale entre 4 y 5 hectáreas, triplican la parte de que corresponde de la generosidad del planeta. La idea de huella ecológica es la idea de la porción justa.

Cada persona que posee una huella 3 veces mayor que la disponible, obliga a otra persona a vivir con un tercio del espacio que le corresponde. Por eso, es imprescindible cambios en las pautas de consumo de las naciones más ricas y de la parte de la población más ricas dentro de las naciones más pobres.

Pero también debemos pensar en la huella ecológica que dejamos una comunidad o una nación para el futuro de la humanidad... ¿Qué huella ecológica nos dejaron los Aztecas?...y los Incas...?.... ¿Qué huella ecológica le dejará esta civilización del siglo XXI.... a los habitantes del siglo XXII?

¿Cómo medimos la pobreza?

Existe la pobreza porque existe el egoísmo y el individualismo. Para comprender la magnitud de este grave problema debemos comprender que hay una diversidad de situaciones y de factores que inciden en ella.

Algunos son materiales y cuantificables, mientras que otros son de naturaleza eminentemente cualitativa, difícil de medir en términos numéricos. Por ello, a nivel internacional se han utilizado diversos indicadores para medir el grado de pobreza de una población dada, principalmente de acuerdo a los ingresos disponibles y las necesidades por satisfacer.

Desde el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo), para avanzar hacia una definición más integral del fenómeno de la pobreza, se diseñó el índice de Desarrollo Humano (IDH), que incluye tres componentes considerados básicos para la vida humana en sociedad: longevidad (medida en términos de expectativas de vida al nacer); conocimiento (medido basándose en el nivel de alfabetización; y control sobre recursos necesarios para asegurar un nivel de vida decente (medido sobre la base del ingreso per cápita).

Este indicador ha sido complementado con el índice de Pobreza Humana, que considera no sólo el problema de los ingresos y recursos sino también las opciones y oportunidades de desarrollo en la población: porcentaje de niños menores de 5 años con problemas nutricionales; porcentaje de mujeres analfabetas de 15 años o más; y el porcentaje de nacimientos no atendidos por personal capacitado.

Otra medición es la línea de pobreza. Ha sido un indicador relevante, que posibilita (...) diagnosticar muchas de sus carencias y fundamentar y orientar programas sociales pero es un indicador parcial que no puede ser tomado sino como una aproximación imperfecta a la problemática.

Desde el Cono Sur de América, a través del Programa Cono Sur Sustentable se ha desarrollado el concepto de la línea de dignidad.

La línea de Dignidad es una propuesta del Programa Cono Sur Sustentable formada por los proyectos Brasil Sustentable , Chile Sustentable y Uruguay Sustentable, uno de los objetivos es intervenir en el debate Norte-Sur, procurando construir un marco global de sustentabilidad, a partir de realidades nacionales y regionales.

En este contexto, la LD (Línea de Dignidad) se propone incluir en el debate una medición redistributiva, basada en la equidad en el acceso a los recursos naturales y ambientales. En el contexto sudamericano , la LD representa una nueva generación de indicadores sociales, crítica de los indicadores económicos y sociales clásicos- particularmente los de la Canasta Alimenticia Básica, de la línea de pobreza y de la línea de Indigencia- creados por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) en los años 60 y utilizados como instrumentos de medición de la pobreza en estos países.

En contraposición a estos conceptos, portadores de una visión sobrevivencial- que valoriza apenas la reproducción de la fuerza de trabajo o la estricta sobrevivencia biológica del trabajador, la LD se instala como parte de un debate económico alternativo a la matriz monetaria neoclásica, inspirándose en autores como Amyrtia Sen, Max Neef, Elizalde y Celso Furtado, para proponer un instrumento de medición al servicio de políticas de equidad.

La LD es una propuesta en permanente construcción, puesto que el debate subyacente a este concepto aún está en curso. Por eso, es importante destacar el contexto histórico que impulsa la construcción de la LD. Este se relaciona con la condición de desigualdad social originada en un modelo de desarrollo basado en el crecimiento económico excluyente que ha posibilitado el crecimiento de la riqueza con la manutención de la desigualdad social y que ha sido el responsable del incremento de la pobreza y de la exclusión social en los diferentes países del MERCOSUR.

En respuesta a esta situación de desigualdad en distintos planos y áreas de la sociedad surge la reivindicación de un modelo de desarrollo centrado tanto en las necesidades humanas, las libertades reales, la equidad, los derechos sociales y civiles plenos, como en la sustentabilidad ambiental.

Esta noción amplia de desarrollo, desde donde se proyecta el desafío político a ser asumido por los sectores comprometidos con la superación de la inequidad y de la pobreza y el acceso a la dignidad universal, es en el marco común de la LD.

La línea de Dignidad para una sociedad justa y sustentable

Estos conceptos son muy complejos pero, te reiteramos que, en caso de dudas, consultes con tus padres, maestros o profesores. No hemos retocado este texto..... muchas veces..la readaptación del mismo..... puede empobrecerlo. Si tienes dudas... escríbenos..... y te damos más información.

El horizonte de la dignidad plena y universal no es posible dentro del actual modelo socioeconómico, sino únicamente dentro de una sociedad sustentable (una sociedad que ame la vida, que respete y que tome de la naturaleza solo lo que necesite).

Por eso la propuesta de la Línea de Dignidad está inserta, sobre todo, en una idea de transformación social y política que busca la superación de las actuales condiciones de desigualdad, reivindicando un nuevo modelo de desarrollo social democráticamente sustentable.

De acuerdo con esto, la LD se aparta del discurso meramente económico y de las propuestas reformistas del actual modelo (reformar = emparchar).

La LD promueve el acceso a los derechos sociales y ambientales y al ejercicio de los derechos civiles, incluyendo la participación en la toma de decisiones sociales, políticas y económicas. Nosotros debemos decidir que queremos comer, que queremos beber y como queremos vivir.

La LD denuncia la apuesta actual del modelo de desarrollo basado en el progreso económico y en la creencia ciega en la eficiencia tecnológica como solución a todos los males, al mismo tiempo que exige la supresión de las fuentes de privatización de libertad, tales como la pobreza, la degradación de los recursos naturales y el deterioro de la calidad de vida.

La LD propone cambios políticos y conceptuales fundamentales, siendo el más importante el desplazamiento de la noción de subsistencia al de dignidad. Para ello, construye sus argumentos desde una perspectiva crítica al modelo vigente y se propone sustituir nociones como "Carencias", "necesidades básicas", y "Libertades formales" por otras, tales como "necesidades humanas", y "libertades reales".

Así en oposición al concepto de "vida mínima", de los indicadores socioeconómicos actuales, la LD instala la noción de "vida digna" en el centro de la evaluación de una sociedad y de su nivel de desarrollo. Rechaza una concepción sobrevivencial de los sectores menos favorecidos, en pro de la reivindicación de una "vida digna" para todos los sectores. Esto significa ir más allá de la mera subsistencia o reproducción biológica de la fuerza de trabajo, implícitos en indicadores como canasta básica, ración alimentaria mínima, salario mínimo, línea de pobreza, línea de indigencia, entre otros.

¿A caso los pobres no pueden aspirar a actividades teatrales, ir al cine, la lectura, e incluso la recreación y el descanso?

Por último la implementación de la LD depende de que el estado ejerza su papel regulador y garante del bien común. Sólo un estado comprometido efectivamente con la conducción de políticas redistributivas puede alcanzar la sustentabilidad social y posibilitar el acceso efectivo a la LD. Alcanzar la sustentabilidad y universalizar las condiciones de dignidad implica un costo que debe aprender a asumir toda la sociedad.

Baja el texto de esta página a tu PC (Archivo zip 7 Kb)

Principal >> Curiosidades >> Volver

Volver a la página inicial...

© 2004 Amigos de la Tierra / COMUNICATE CON NOSOTROS!!:

 

Por sugerencias, consultas, comentarios, pedidos, envio de material: amigos@somosamigosdelatierra.org

Para enviar tus dibujos, reportar links rotos, problemas con la pagina, etc.: webadmin@somosamigosdelatierra.org